Las posibilidades de efectos adversos son bajas ya que meloxicam afecta poco a COX-1 (citoprotector). Asimismo el contenido de carisoprodol es bajo lo que limita el desarrollo de reacciones adversas.
Gastrointestinal: Son los de mayor frecuencia con meloxicam, aunque regularmente de intensidad leve. La incidencia de eventos severos (ulceración) ha sido reportada solamente en 0.2% de los casos, siendo mejor tolerado que la mayoría de los AINEs. Con carisoprodol se han reportado náusea, vómito, hipo y molestia epigástrica.
Cardiovascular: Con meloxicam se ha reportado en forma ocasional la presencia de leucopenia o edema. Puede incrementar el riesgo cardiovascular sobre todo en terapias largas (infarto, hipertensión, trombosis). Con carisoprodol, aunque en forma extremadamente rara, taquicardia, hipotensión postural y bochornos faciales. Han ocurrido casos aislados de leucopenia, sin embargo, no se ha determinado su relación directa con el fármaco como agente desencadenante.
SNC: Con meloxicam y en forma rara, se han reportado cefalea y mareo. Con carisoprodol el efecto adverso que más frecuentemente se ha reportado en SNC es la somnolencia, misma que se ha presentado hasta en un 40% de los pacientes que han recibido el fármaco. Puede llegar a requerir la reducción de la dosis. Se ha reportado mareo, letargo, ataxia, vértigo, tremor, agitación, irritabilidad, depresión, síncope e insomnio, ocasionalmente parestesias en las extremidades. Ninguno de ellos requirió abandonar la terapia.
Piel: Con meloxicam se ha reportado ocasionalmente rash. Con carisoprodol, se ha presentado rash, así como eritema multiforme, prurito y eosinofilia. Se ha manifestado sensibilidad cruzada con meprobamato.
Otros: Con carisoprodol se han reportado reacciones idiosincráticas como debilidad, cuadriplejía transitoria, ataxia, pérdida temporal de la visión, diplopía, agitación, euforia o desorientación. Estos síntomas persisten durante algunas horas posteriores a la administración.
Hipersensibilidad: Reacciones tipo alérgico o idiosincráticas pueden ocurrir después de administrar carisoprodol. Las reacciones más severas han incluido episodios asmáticos, fiebre, edema angioneurótico y shock anafilactoide.
Síntomas por abstinencia: El cese abrupto de la administración de carisoprodol, a dosis de 100 mg/kg/día (cerca de 5 veces la dosis diaria recomendada en adultos), fue seguida en algunos individuos por síntomas leves de abandono como calambres abdominales, insomnio, escalofríos, cefalea y náusea. No ha ocurrido sintomatología más severa (delirio, convulsiones).
Han sido reportados en forma rara casos de dependencia psicológica. No han sido manifestados síntomas significativos de abstinencia, por la administración a largo plazo de carisoprodol.
La experiencia indica que condiciones de habituación se alcanzan en sujetos que han ingerido meprobamato diariamente de 1,200 a 2,400 mg/día y durante un periodo de 8 meses o más (Poisindex, 2004). Aun cuando el monitoreo de concentraciones plasmáticas no es clínicamente útil, aquellos niveles que excedan de 100 a 200 µg/ml generalmente son asociados a severas intoxicaciones, a menos que el individuo sea tolerante al fármaco, como son aquellos que abusan del uso de hipnóticos o sedantes (Poisindex, 2004).
PRECAUCIONES EN RELACIÓN CON EFECTOS DE CARCINOGÉNESIS, MUTAGÉNESIS, TERATOGÉNESIS Y SOBRE LA FERTILIDAD: El metabolito de carisoprodol (meprobamato) causó defectos digitales y alteraciones del aprendizaje en ratones y ratas, pero no en conejos, asimismo se le ha asociado aunque no se determinó causalidad con retardo en el desarrollo fetal. Otros trabajos no han encontrado teratogenicidad.
Los estudios no han mostrado mutagenicidad, carcinogenicidad ni cambios sobre la fertilidad.